
A lo largo de la costa del pacífico existen asentamientos de afro-peruanos, procedentes de las generaciones pasadas de
exclavos que los españoles
traían confinados en los barcos para trabajar en las minas. Millones de personas que fueron obligadas a trabajar en las minas de metal y que morían sin piedad al no poder adaptarse a la altitud. Los que sobrevivían y conseguían
huir se escondían y formaban
núcleos para protegerse. En la actualidad, la mayoría de los casos se han entremezclado en la sociedad actual con los indígenas originales, dando un mestizaje (mejorando la especie en todos los sentidos).

Hoy día se pueden encontrar algunas aldeas en las que viven en exclusividad y mantienen pura su raza, son los
afro peruanos negros. Visitamos algunas de estas aldeas situadas cercas del mar como El Carmen, Chincha y el Huayabo. Allí conocimos a
Mamainé, una excelente cocinera que trabaja en su cocina con comidas afro peruanas y visitamos la casa de don Amador
Ballumbrosio, músico fallecido a principios de año. Que por muchos años nos regaló el bello arte del zapateo que además heredó a sus hijos y a muchas generaciones.