Con las pilas recargadas gracias a la seño Cornelia Taco Rojas, de Chivay, que con su exelente cocina y su gran amabilidad nos lleno los estomagos.
Nos comimos hasta los palillos de dientes.
Un beso para ella.
Al Cañón del Colca nos fuimos de andanzas. Con una profundidad de tres mil seiscientos msnm. (impresiona bastante). Tiene varios atractivos, el primer punto de ellos es el mirador del cóndor donde miles de turistas paran para verlos en vuelo. Nosotros llegamos y los cóndores se marchaban, habían cumplido su horario laboral. La multitud de "güiris" se fueron marchando y nosotros nos quedamos esperando. Y como la paciencia es una virtud, nos regalaron en exclusiva varios vuelos rasantes.
montaña del calvario (5000 mtrs).

